La decisión tomada esta semana por el gobierno Argentino no por esperada ha dejado de ser (para muchos) sorprendente. El conflicto abierto entre las autoridades Argentinas y Repsol era un problema de difícil solución.
Por una parte tenemos a una compañía "extranjera" que controla un bien tan estratégico como el petróleo, y por otro un gobierno sumido en una profunda crisis. A nadie se le escapa que el gobierno Argentino ha buscado con esta nacionalización desviar el foco de atención de la gravísima crisis que atenaza el país hacia otro lado.
El descubrimiento de importantes yacimientos de petróleo en Argentina ha sido el detonante de la intervención (en palabras del presidente de Repsol), mientras Argentina fuese dependiente energéticamente del exterior y sin recursos para poder invertir, la necesidad de un socio extranjero es absolutamente imprescindible, sin embargo, si de repente tus necesidades energéticas nacionales pueden ser cubiertas sin necesidad de ir a los mercados internacionales la situación es bien distinta, sobre todo si esa tarta se la están llevando otros.
La actuación del gobierno Argentino demuestra muy a las claras que hay países en los que se puede confiar a la hora de realizar inversiones y países en los que no, sin un marco jurídico y lo mas importante, sin un recorrido temporal amplio de estabilidad económica, política y social, toda inversión en el extranjero esta sujeta a ciertas incertidumbres.
Lo que Argentina no entiende (o no quiere entender) es que la actuación con Repsol va a traer consecuencias, España era el país que más invertía en Argentina, y digo "era" porque lo ha dejado de ser. Eliminada España como "amiga inversora" Argentina necesita a otros países para que ocupen el espacio que ha dejado España, y yo me pregunto ¿Quien va a ocuparlo a sabiendas del riesgo de dicha inversión?, y caso de hacerlo ¿a que precio?
Pero el problema no es solo que la entrada de capital extranjero va a ser menor y a mayor coste, además, el capital extranjero saldrá del país "por si las moscas", a fin de cuentas hay muchos países donde poder invertir con menor riesgo.
Por último, y con un descrédito a nivel internacional, tanto a nivel político como de mercados financieros, vienen las repercusiones para sus exportaciones e importaciones. Por un lado sus proveedores buscaran mas seguridad en sus transacciones por temor a impagos (con un mayor coste), y por supuesto la respuesta de los países afectados por estas medidas (en forma de aranceles).
España no se va a quedar de brazos cruzados y ya esta estudiando medidas para penalizar a Argentina, resulta obvio pensar que todo esto el Gobierno Argentino lo sabe y... sabiéndolo ¿porque lo hace?
El pueblo Argentino va a salir muy perjudicado tanto por las medidas que tome el gobierno Español (probablemente contundentes), el encarecimiento de sus emisiones de deuda tras las previsibles caídas de rating de Argentina, mas paro al no haber inversiones extranjeras en el país, y un empobrecimiento por el efecto de la huida del capital extranjero presente en el país.
Por tanto solo cabe preguntarse
Quo Vadis?... Argentina
Una vez más
Veremos...
