miércoles, 18 de abril de 2012

Quo vadis Argentina?

La decisión tomada esta semana por el gobierno Argentino no por esperada ha dejado de ser (para muchos) sorprendente. El conflicto abierto entre las autoridades Argentinas y Repsol era un problema de difícil solución.

Por una parte tenemos a una compañía "extranjera" que controla un bien tan estratégico como el petróleo, y por otro un gobierno sumido en una profunda crisis. A nadie se le escapa que el gobierno Argentino ha buscado con esta nacionalización desviar el foco de atención de la gravísima crisis que atenaza el país hacia otro lado.

El descubrimiento de importantes yacimientos de petróleo en Argentina ha sido el detonante de la intervención (en palabras del presidente de Repsol), mientras Argentina fuese dependiente energéticamente del exterior y sin recursos para poder invertir, la necesidad de un socio extranjero es absolutamente imprescindible, sin embargo, si de repente tus necesidades energéticas nacionales pueden ser cubiertas sin necesidad de ir a los mercados internacionales la situación es bien distinta, sobre todo si esa tarta se la están llevando otros.

La actuación del gobierno Argentino demuestra muy a las claras que hay países en los que se puede confiar a la hora de realizar inversiones y países en los que no, sin un marco jurídico y lo mas importante, sin un recorrido temporal amplio de estabilidad económica, política y social, toda inversión en el extranjero esta sujeta a ciertas incertidumbres.

Lo que Argentina no entiende (o no quiere entender) es que la actuación con Repsol va a traer consecuencias, España era el país que más invertía en Argentina, y digo "era" porque lo ha dejado de ser. Eliminada España como "amiga inversora" Argentina necesita a otros países para que ocupen el espacio que ha dejado España, y yo me pregunto ¿Quien va a ocuparlo a sabiendas del riesgo de dicha inversión?, y caso de hacerlo ¿a que precio?

Pero el problema no es solo que la entrada de capital extranjero va a ser menor y a mayor coste, además, el capital extranjero saldrá del país "por si las moscas", a fin de cuentas hay muchos países donde poder invertir con menor riesgo.

Por último, y con un descrédito a nivel internacional, tanto a nivel político como de mercados financieros, vienen las repercusiones para sus exportaciones e importaciones. Por un lado sus proveedores buscaran mas seguridad en sus transacciones por temor a impagos (con un mayor coste), y por supuesto la respuesta de los países afectados por estas medidas (en forma de aranceles).

España no se va a quedar de brazos cruzados y ya esta estudiando medidas para penalizar a Argentina, resulta obvio pensar que todo esto el Gobierno Argentino lo sabe y... sabiéndolo ¿porque lo hace?

El pueblo Argentino va a salir muy perjudicado tanto por las medidas que tome el gobierno Español (probablemente contundentes), el encarecimiento de sus emisiones de deuda tras las previsibles caídas de rating de Argentina, mas paro al no haber inversiones extranjeras en el país, y un empobrecimiento por el efecto de la huida del capital extranjero presente en el país.

Por tanto solo cabe preguntarse

Quo Vadis?... Argentina

Una vez más

Veremos...

miércoles, 11 de abril de 2012

Las EAFIs a la conquista de España

El IE Business School en un reciente Paper hacia referencia a la importancia del asesoramiento financiero y como botón de muestra hacia referencia a que más de tres cuartas partes de la distribución de productos financieros se realiza en el Reino Unido a través de asesores independientes, en España, en cambio, la inmensa mayoría se realiza a través de las redes bancarias, la pregunta es ¿seguirá España el modelo anglosajón o seremos diferentes como en tantas otras cosas?

El mismo autor comparaba como el Reino Unido y España encararon en su día la crisis económica y bancaria de los años 2007 y 2008. En esos años la caída abultada de los precios de los activos generó enormes minusvalías latentes en los activos de los bancos.

En el R.U. se forzó un reconocimiento inmediato de la pérdida de valor de los activos, lo que provocó una disminución de fondos propios que situó a muchos bancos británicos en niveles de insolvencia, en dicha situación el Estado forzó una recapitalización con fondos públicos que diluye a los accionistas de los bancos quebrados, esta recapitalización fue sencilla y "barata" al funcionar el mercado de bonos de un modo óptimo.

En España nuestros gobernantes escondieron la cabeza como un avestruz y en plena crisis hablaban de "desaceleración económica" a pesar de contar con una exposición a crédito promotor y constructor del orden de 450.000 millones de euros (nada menos que el 45% de nuestro PIB), más un enorme riesgo hipotecario y exposición a empresas en dificultades...

En dicha situación nos mienten impunemente sobre el valor de los activos, manteniéndolos artificialmente en los precios precrisis con el objetivo de no tener que tomar las dolorosas medidas que en el R.U. acometieron y rezando que sucediera "algo" que cambiase la situación económica a nivel mundial y este problema se solucionase solo.

Como ese milagro no sucedió (ni iba a suceder), el gobierno y demás autoridades, además de nuestras entidades financieras nos siguieron mintiendo y falseando datos para no generar un pánico adicional que hiciese aún más insostenible la situación, sin embargo el tiempo corría en nuestra contra y nuestras aclamadísimas entidades financieras se convirtieron en entidades zombis que no prestaban.

El Estado, sin crédito en los mercados de bonos (algo que si tenía en 2009) ya no puede tomar las medidas del RU y una ampliación de capital en el sector privado diluiría a los precios actuales a la base accionarial antigua, así que la solución era... El depositante.

Las redes bancarias se lanzan a "aconsejar" a sus clientes cambiar depósitos por preferentes, producto similar pero con mayor rentabilidad. Con técnicas abusivas y engañosas emiten 30.000 millones de euros desde 2007.

Pero... como tras Basilea III las preferentes dejan de computar como capital, el siguiente giro de rosca consiste en convertir dichas participaciones preferentes en acciones generando cuantiosas perdidas a sus clientes, sin avisarles de lo que se les venia encima (obviamente).

Esto es lo que ha sucedido, no nos engañemos, las redes de oficinas han, como dicen en su jerga, "colocado" a sus clientes no el mejor producto para dicho cliente atendiendo a sus conocimientos financieros y perfil de riesgo, sino el producto mas rentable e interesante para su entidad sin importar si el cliente incurriría en pérdidas.

El descrédito del sector financiero Español es absoluto, diariamente salen en los medios salen noticias al respecto, y ante esta situación... Es preferible un asesoramiento de un profesional no vinculado a ninguna entidad en concreto, que no dispone de productos propios y cuyo beneficio se vincula de una manera importante al "éxito" del cliente.

La respuesta es en mi opinión evidente y el tiempo demostrará que los excesos cometidos por la banca y el riesgo reputacional asociado será una factura que pagarán muy caro.

Mi respeto al IE (del que fui alumno) por el excelente Paper que he utilizado como base para este comentario, y por la extraordinaria labor que lleva años realizando.

Una vez más, Veremos...